A sabiendas que este formulario no agradará a ciertas señoras críticas con la etiqueta del tema y que generará algún que otro comentario al mismo, el autor osa publicarlo sin temor a posibles represalias. ¿De verdad creen que la guerra de sexos está superada?
FORMULARIO PARA SALIR SOLO Y VOLVER TARDE
Nombre del Novio/Prometido/Marido:
Por la presente solicito permiso de la máxima autoridad en mi vida para ausentarme en el siguiente periodo de tiempo:
Fecha: Hora de salida: Hora de regreso:
En caso de que el permiso fuera concedido, juro solemnemente por el presente documento visitar únicamente los lugares reflejados más abajo. Igualmente no deberé hablar con otra mujer fuera de las listadas más abajo sin tener autorización verbal con una hora mínima de antelación. No apagaré el celular después de dos cervezas, ni deberé consumir por encima del nivel de alcohol autorizado abajo sin antes llamar a un taxi. Entiendo que aunque este formulario sea autorizado, mi novia/prometida/esposa conserva el derecho de encabronarse conmigo durante la semana inmediatamente posterior sin necesidad de justificación para ello.
Cantidad de alcohol autorizada:
Lugares autorizados de visita:
1.-
2.-
3.-
4.-
Mujeres con las que puedo hablar:
1.-
2.-
3.-
4.-
Declaro conocer quién lleva los pantalones en nuestra relación y reconozco que no soy yo. Prometo cumplir las reglas, normas y procedimientos de mi novia/prometida/esposa. Soy conciente de que esto va a costarme una fortuna en flores y chocolates. Tienes el derecho de portar y usar mi tarjeta de crédito siempre que lo consideres oportuno. Prometo asimismo con el presente documento dormir en un banco del parque en caso de que no regrese a casa en la hora autorizada arriba. De vuelta a casa, no me pelearé con una persona que sólo exista en mi ebria mente, ni entraré en discusiones profundas con la nombrada entidad. Entiendo que el bote de la ropa sucia, el refrigerador y el lavaplatos no son lugares autorizados en términos de necesidades urinarias.
Declaro que hasta donde llega mi más alto conocimiento (evidentemente por debajo del de mi pareja) la información arriba expuesta es correcta.
Firmado - Marido:
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La petición es APROBADA / DENEGADA
Esta decisión no es susceptible de negociación fuera de los términos que considere oportunos.
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Permiso para mi marido para salir en el siguiente intervalo:
Fecha: Hora de salida: Hora de regreso:
Firmado –novia/prometida/esposa:
Hoy toca sexo. Sí, vamos a hablar de sexo en la empresa. No sólo es un tema recurrente sino que también es una forma descarada (para qué negarlo) de atraer más visitantes al blog. Esta vez tenemos coartada para abordar este tema tan popular. Generalmente de estos temas se suele ocupar srindi en este blog, así que espero y deseo que no se enfade por este intrusismo profesional. Todo comenzó de una forma casual. La semana pasada cayó en nuestras manos, gracias al servicio de documentación del blog, un artículo publicado en el diario 20 minutos. En la sección de Formació i Treball se abordaba una macro encuesta realizada en dos páginas web anglosajonas. Las preguntas estaban relacionadas con el sexo en el trabajo (¡qué originales!). Atentos a los resultados porque no tienen desperdicio. Más adelante os daremos cumplida información.
Por si hay alguien interesado en acceder a los datos de las encuestas, sólo tiene que entrar en www.newwoman.co.uk o en la página web de la revista Playboy (antigua revista pseudo-erótica y convertida ahora en publicación de culto). Bien, ahora podría enrollarme y divagar sobre la proliferación de parejas surgidas en el Museu Marítim –que las hay- y analizar los pros y los contras de mantener una relación con compañeros de trabajo. Pero como hay mucha gente implicada lo dejaremos estar, y no será por ganas. Eso sí, si inicias un escarceo amoroso en el museo, más vale que estés preparado para ser el foco de atención durante varios meses, cuando se publicite. Hasta que éso suceda serás la comidilla de los pasillos, el tema central de las tertulias en los desayunos y la carnaza para los y las cotillas del lugar. Un aviso para navegantes (expresión metafórica), no pretendas buscar el anonimato si vas y le dices a un compañero el clásico “Sobretodo no se lo digas a nadie, es un secreto”. En el mejor de los casos a mediodía ya serás noticia de portada en este blog. Bueno, me parece que ya va siendo hora de analizar las encuestas antes mencionadas. A veces no me doy cuenta y me enrollo en exceso pero ésto de escribir es como el sexo, una vez empiezas no puedes parar.
Partamos de la base que los datos recogidos en las encuestas son verídicos y nadie ha mentido. Según el estudio publicado por Playboy, “el 50% de los hombres reconoció haber tenido relaciones sexuales en su trabajo. En el caso de las mujeres el porcentaje superaba el 70%”. No, si unos cardan la lana y otros se llevan la fama. A modo de Erasmus adaptado al mundo laboral, los intercambios con museos ingleses estarían muy solicitados. Eso sí, dado el alto porcentaje de mujeres que hay en el museo habría mucha dificultad para repetir esos resultados. Sólo hay que ver las cenas de Navidad de la empresa, casi parecen más despedidas de solteras por la poca presencia masculina en dichas celebraciones. Por cierto, si habéis alucinado con estos datos, esperad a leer las conclusiones que se derivan de una encuesta realizada en el Reino Unido. En este estudio se afirma que “dos de cada diez mujeres van sin ropa interior al trabajo, por lo que pueda surgir”. Pues mal lo pasarían si trabajasen en el museo en verano con el calor sofocante que se pasa en las salas. Todo sea bien empleado por atraer más público.
Posiblemente la conclusión más interesante tiene que ver con los lugares preferidos para estos encuentros fogosos y clandestinos, por llamarlos de alguna manera. El ránking está encabezado por el cuarto de las fotocopias, a cierta distancia en las preferencias están los baños, las salas de reuniones y el ascensor. Ya podéis descartar el ascensor de oficinas porque en un piso no da para mucho. Si algún valiente ha conseguido hacer algo en ese corto espacio tiempo, que no saque mucho pecho porque la precocidad nunca gozó de gran popularidad entre el sector femenino.Tampoco la cosa pinta mucho mejor si te decides por el cuarto de las fotocopias. Por si a alguien le da un calentón, los rectores que dirigen los destinos del Museu Marítim han tenido a bien situar las fotocopiadoras a la vista de todo el mundo en las oficinas. Y si nos fijamos en sus pequeñas dimensiones, el tema está aún más difícil porque esas máquinas no parecen el mejor lugar para realizar ejercicios acrobáticos. A ver si las chicas del comité de empresa toman buena nota y consiguen que la dirección habilite una sala de fotocopias para tales menesteres. Claro como ellas tienen una de las fotocopiadoras al lado...
Bueno, espero que ahora nadie me acuse de fomentar el sexo en la oficina. Que cada uno se busque la vida como buenamente pueda. Además, ya no está de moda la practica sexual en el trabajo por mucha encuesta que así lo diga.
Companys assistents (masculins). Malgrat esforços quasi herculis i després de molts anys d’intentar-ho, ho deixo córrer. Em dono per vençut, tiro la tovallola, s’ha acabat. No sé què coi pensen les dones del museu!
Un exemple seria quan responem la primera cosa que ens passa pel cap a una pregunta (que creiem –santa innocència, la nostra!-) femeninament cervellada. Com si es tractés de l’anual cursa barcelonina de El Tall Britànic, els nois no sortim mai ni de la línia de sortida; és com si ens quedéssim clavats allà amb cara de no entendre res de res. Les línies de sortida no m’han fet mai res, de fet, em cauen molt bé, ja que –si més no- sempre saps on et trobes, cosa que amb les dones no se sap mai!. Quan estàs a l’inici de la cursa no has pas de girar el cap ni refer els metres fets, ja que estàs allà, saps on estàs, controles la situació! Amb les dones mai saps si estàs en la línia de sortida, enmig d’una marató que, per inri, no saps si acabarà tràgicament o no i, evidentment, mai controles la situació!! Amb les línies de sortida no has pas de tornar enrere si t’equivoques de camí; amb les dones això està pràcticament descartat... és com demanar un impossible!
Potser és que els homes som masoquistes (o, simplement, enzes). Fallem i fallem una vegada darrera l’altra i no ens donem per vençuts: intentem comprendre com funcionen les dones. Potser li trobem cert regust malaltís a posar constantment els peus a la galleda... Potser es tracta d’anar-ho intentant, d’intentar-ho i tornar a intentar-ho (un maldestre eco infructuós de la lluita per la supervivència de l’espècie?)... ves a saber...
No entenem les dones ni les nostres relacions els homes. Però crec que en el fons (i no caldria gratar massa per adonar-nos-en) estem contents i som feliços de no entendre les dones ni les nostres relacions, ja que així tenim ocupada l’aïllada neurona que ens queda (amb sort, un parell)...
Per tant, companys, hem d’estar agraïts i contents i donar gràcies a qui sigui que l’amor (interpreteu sexe) és potser l'únia cosa interessant -de l’animal existència que arrosseguem- que impedeix que ens centrem només en el menjar, la tele, el futbol, la feina... (això depèn de la patologia dels casos).
Però, ai!, què fan els pobres desgraciats que pensen en el sexe i aquest els impedeix que es centrin en l’amor?