MUSEO DE LOS CADAVERES REALES (II)

 

Por aclamación popular, aquí tenéis la segunda entrega del "Museo de los Cadáveres Reales", una sección llena de preguntas de lo más curioso, divertido e hilarante. Advertimos que lo que se puede leer a continuación no es fruto de una gran imaginación, sino de la aportación de mucha gente anónima. Se abre el telón y...

 

  • Aquest es el Museu de les figures anatòmiques?

 

  • Hola, me dice el horario del museo? ...  Y el preu?    Y hasta cuando va a estar el museo ahí?  (hasta que el cambio climático ataque al litoral catalán, y el mar engulla la tierra, seguramente.)

 

  • Una pregunta sobre “The bodies expedition”....

 

  • Es aquí la exposición de  Hobbis? No, hobbis, no, BODIES,.... Ah, vale, ya sabía yo que era algo así.

 

  • Me dice el precio, por favor? 16 € de lunes a jueves. A, y es siempre el mismo precio?

 

  • Es aquí la exposición de “movies”?

 

  • Hola, era només per tenir una informació d’això que esteu fent de cadàvers a la vista....   (Si los Piratas levantaran la cabeza).

 

  • La exposición de esculturas humanas... (pues no será precisamente por las señoritas que te atienden)

 

  • A ver, una pregunta...: ¿Aquí en el Museu Marítimo es dónde están las Drassanes Reials?  (A estas alturas.... esto es un complot y  me estan tomando el pelo, no?)

 

  • Una pregunta, per visitar el cos per dins????  (Pero qué me estas contando?!!!!)

 

  • A ver, una pregunta, para la exposición esta del museo humano...???

 

  • Hola, llamaba para informarme de la lección de anatomía del Museo Marítimo.... (lección de Judo, le daba yo).

 

  • Es aquí para ver las momias, verdad?

 

  • Es aquí el museo de los cuerpos plastinados?... (Desde mis tiempos de Pretecnología no había escuchado nada igual)


  • ¿Es aquí donde puedo comprar ropa? No, esto es un museo. ¿Seguro que no tenéis abrigos para vender? Seguro que no. Pues yo juraría que estuve aquí de compras el sábado. ¿Esto no es el Maremagnum?... (Y uno aguantando ahí el tipo sin caerse de la silla de la risa)


  • Me puede dar cuatro entradas para el Museo del Hombre... (No, si machistas hay en todas partes).


  • Oiga, ¿A qué hora hacen el espectáculo?... (De ahí viene la expresión "Mover el esqueleto").


  • Señorita, yo venía a comprar unos esqueletos y unas calaveras que me ha pedido mi nieta que estudia en un hospital... Señor, si quiere puede comprar algún recuerdo en la tienda de la exposición... No, los que quiero son de verdad... (Después de ésto la asistente aún no se ha recuperado del ataque de risa).

 

 

 

 

 

 

 

MUSEU DE LOS CADAVERES REALES

 

No hace ni unas horas que se ha inagurado la exposición "Bodies" (exposición muy recomendable) y ya tenemos las primeras anécdotas. Nuestros compañeros han tenido que responder a numerosas  preguntas relacionadas con la nueva exposición y algunas de ellas no tienen desperidicio. Pero en este caso lo curioso ha sido la forma en que se ha rebautizado al Museu Maritim de Barcelona. A continuación les ofrecemos la primera entrega. Lean y admiren porque merece la pena:

 

 

 

            -     Hola? Sí? ¿Es aquí la exposición de ”Los mundos del cuerpo?”.... (¿?!!!)

 

-          Hola, Bon dia. Es aquí donde hacen la exposición Total Body? (De esta se deduce seguro que está apuntada al gimnasio, en el DIR, exactamente). Respuesta correcta: Sí señora, cómo no, Total Body, y Tono Step.

 

-          Buenos días, señorita. Es aquí dónde están los Humanos Plastificados? (Plastificada no, de piedra me quedo yo escuchando estas cosas).

 

-          …muy bien, señorita. Entonces me ha dicho usted que la exposición es a partir de este sábado, verdad? ¿Y hay mucha gente para sacar el ticket? …..  (Pues gracias a Dios aun no han empezado a hacer colas, pero espere, que me conecto con el planeta Raticulín para conocer el futuro y poderle informar perfectamente…. Mmm..MmmmmMmmm)

 

-          Hola? Es el museo este que acaban de poner los cuerpos….  (No comments)

 

-          Si? Hola? Quiero saber el horario del Museo de los Cadaveres Reales....  (de 10 a 20, señora, en las Drassanas Plastificadas.)

NINETTE Y UN SEÑOR DE MURCIA

 

Por una vez me siento orgulloso del título escogido para presentar un artículo. No se trata de hacer un homenaje a uno de los mayores autores teatrales que ha dado este país, Miguel Mihura (no confundir con una ganadería taurina de enorme prestigio). Es más un intento por buscar una cierta analogía entre una de sus obras cómicas más emblemáticas, "Ninette y un señor de Murcia", y la historia que os voy a explicar a continuación, una anécdota que aconteció hace unos meses. Por culturizar un poquito a los lectores, comentar que no hace muchos años se estrenó una versión en la gran pantalla dirigida por José Luis Garci e interpretada por Elsa Pataky (si tienes menos de 25 años: sí, esa, la rubia buenorra de "Al salir de clase"). Para el resto de los mortales es esa actriz tan estupenda que hace pocos días nos alegraba la vista en la portada del Interviú. Aunque, personalmente, me quedo más con la adaptación que dirigió Fernando Fernán Gómez en 1965. Vale, no me enrollo más y procedo a explicar la historia.

 

Primero vamos a localizar en el tiempo y el espacio la acción que aquí nos ocupa. Nos encontramos en la entrada del museo, una tarde cualquiera de un mes que ahora no viene al caso. De lo que si se acuerdan los protagonistas de esta historia es del gran número de colegios franceses que tenían programada su visita esa tarde. Sólo de pensar en esos cientos de adolescentes, cuyas mentes y cuerpos no se estaban desarrollando en paralelo, más de uno se echaba a temblar. Y si además el responsable de los grupos tenía la tarde libre, era como para salir corriendo y no mirar atrás. Como dicen por mi tierra, para mear y no echar gota (es que son algo burros). Cualquier persona normal se hubiese venido abajo, pero hay una clase de superhombres (nada que ver con los de Nietzsche que tanto nos martirizaron en BUP y COU) que no se amedrentan ante nada ni nadie: los asistentes de sala. Que los pusiese allí Carmen (la Rijkaard de los asistentes de sala) no les dejó otra salida que acometer tan ardua tarea. En días de tanto ajetreo de grupos, esperas y deseas que Carmen te destine a una zona tranquila, cual paraíso fiscal al uso, donde puedas pasar desapercibido, lejos de la primera línea de fuego para no tener que decir aquello de: "El cementerio está lleno de valientes". 

 

De verdad que no exagero cuando hablo de valientes para controlar el acceso al museo de tanto grupo escolar que se acumulan en apenas unas horas. En esos días te acuerdas del "listillo" que admitió tantas reservas. Suele haber división de opiniones en los insultos, unos a padre y otros a madre para que no se peleen. Por suerte coincidieron dos asistentes experimentados y muy ágiles en su cometido. Dejaré para después a nuestra bella e inocente Ninette. Ahora me centraré en el otro asistente de sala. Todo un especimen en vías de extinción en la función pública, al que le encanta meterse en todos los "fregaos", lo más parecido al Señor Cuesta (presidente de la comunidad de la serie de televisión "Aquí no hay quien viva"), capaz de disolver una cola en taquillas en el tiempo que tardamos en encendernos un cigarrillo (leyenda urbana que corre por el museo). A este, en otros tiempos, la Vieja Guardia Pretoriana ya le hubiese leído la cartilla. Sin embargo, en esta historia le toca asumir un rol secundario mal que le pese.

 

Por fin llegamos a nuestra Ninette particular, la protagonista real de esta historia. Diligente como pocas, además de poseer un gran sentido del humor, ese día se mostraba especialmente inspirada en el fiel cumplimiento de su trabajo, exceso de celo que más tarde le jugaría una mala pasada. Esperad. Se abre paréntesis. Antes hay que señalar que una de las tareas de los asistentes es la explicación del funcionamiento de las audioguías a los profesores y alumnos. Nada difícil si lo haces en catalán o castellano, pero que se complica si lo tienes que comentar en francés o inglés. Cerramos paréntesis. Esa tarde no se oía otra cosa en el hall que el idioma francés (lo remarco así para evitar las tÍpicas bromitas). En un alarde de pronunciación, nuestra Ninette se fue creciendo a medida que iban sucediéndose los diferentes grupos. Es lo que hace repetir las mismas frases cientos de veces en el mismo idioma. Al final los profesores te preguntan si naciste en Francia. Y tú, humildemente, les dices que algo queda de tus viajes a Perpignan, y que no creías que fuese para tanto (mientras te crece la nariz de Pinocho).

 

Después de haber explicado, repetido, a cuatro, cinco ó seis grupos franceses el funcionamiento de los aparatos (aplicad aquí lo dicho antes con el francés), con un acento que ni la Bardot, llegó ese séptimo grupo al que explicar el mismo rollo (perdón, contenido) en francés. Es aquí cuando Ninette ya se dispuso a bordarlo. Nunca antes se había oído una explicación con un acento francés tan perfecto como la realizada en ese momento por nuestra compañera. Que si "brachez les écouteurs", que si "ne touchez pas ici" o "marchez tous ensemble", expresiones estas acompañadas por una exhibición gestual al más puro estilo azafata de Vueling. Aunque esta vez el auditorio no estaba formado por unos imberbes y barbilampiños estudiantes con hormonas alteradas, sino por unos de más edad y algo más bajitos y rellenitos; bueno, y más morenos; y vale, también más serios y formales. Igual eran de la zona norte de Francia, ya se sabe que por esas latitudes la gente es más educada, se decía ella algo extrañada. Cuando acabó con su magistral explicación, se hizo el silencio. No el típico de admiración, no, sino el de la calma que precede a la tormenta. Y es que entre los asombrados oyentes habían algunas caras de asombro. Igual se han quedado boquiabiertos con ese maravilloso acento que he desplegado, intentando animarse a sí misma, algo preocupada ya ante lo que intuía que podía pasar. Y es en esas, alguien decidió abrir la boca y soltar la bomba: "Ya, señorita (pausa dramática)... pero es que somos de Murcia". Era un grupo español, de Murcia para más señas, que había concertado visita para ese día. Ahora ya entendéis el guiño que se hace en el título a esa magnífica comedia escrita por Mihura. En cuestión de un segundo, Ninette se convirtió en una incandescente bombilla de color rojo que iluminó toda la entrada al Museu Maritim de Barcelona. No hace falta decir que la historia se acaba con Ninette explicando de nuevo el funcionamiento de las audioguías en la lengua de Cervantes, aunque eso sí con un maravilloso acento francés.

 

 

 

 

Silenci

     http://arribayabajo.blogspot.es/img/caputxetavermellaillop.jpg   

 

Les femelles no s'aturen en els xerrars

Les del museu no són pas dispars

Garlen i garlen sense parar

Ni tant sols callen per menjar.

 

Les noies tenen la boca badada

I les de sales no són pas diferents

A menys que la tinguin ocupada

Fent quelcom entre les dents.

 

Els nois ens preguntem llavors

Ja que ens tenen l'orella foradada

Per què no fan un esforç

I escriuen alguna jornada?

 

Serà que les dones del museu

No saben què dir

Si es tracta d'ordinador, mouse

o teclat entre els dits?

ANECDOTAS Y CURIOSIDADES

 

En todo centro de trabajo y, más aún en un museo, las anécdotas son múltiples. En muchas ocasiones sirven para relajar el ambiente en las tertulias improvisadas entre sus trabajadores pero tienen una vigencia limitada en el tiempo. En un intento por recuperar esta memoria oral, se ha creado este espacio de intercambio y muestrario de todo tipo de curiosidades y anécdotas de cualquier procedencia.

 

Pensemos en ese visitante que tiene problemas con el idioma y nos ha hecho reír, o ese personaje que visitaba el museo para escribir sus pensamientos más frikis en el libro de visitas del MMB.

 

Si te ha ocurrido algo divertido, ya sabes donde tienes un espacio para ser recordado. Tampoco queremos que esto se convierta en el Club de la Comedia.

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