TOCADO Y HUNDIDO
Aquest any tampoc. Vela es vela. La proa no entró. Cualquier tópico es bueno para resumir lo acontecido en la V Edición de la BEN-HUR Race Sailing disputada el pasado fin de semana en el marco incomparable de la Desembocadura del Llobregat. Un año más el Pailebot Santa Eulàlia lo tuvo en sus manos pero se le escapó el triunfo, vamos lo de nadar para morir en la orilla (va de tópicos marítimos). Cuando todo indicaba que la victoria estaba a nuestro alcance, el abandono fue el resultado final.
Y eso que al inicio de la competición nos las prometiamos muy felices. En la primera parte de la regata, y después de pasar por boxes para cambiar el juego de velas ya muy desgastado, el pailebot empezó a marcar vueltas rápidas y se mostró mucho más rápido que el resto de los competidores. Sólo una maniobra irregular del barco sueco nos apartó de forma cruel de una más que merecida victoria. A pesar de la reclamación, los jueces no consideraron como ilegal el abordaje por parte de la embarcación nórdica. No hubo que lamentar bajas entre los tripulantes, aunque sí hubo un pequeño altercado entre el público asistente al evento. Una facción ultra y violenta del museo (los ULTRA-MARINOS) se enzarzó en una fuerte discusión con los hinchas del barco sueco. Por suerte, la cosa no fue a mayores.
Eso sí, como medida de protesta, el colectivo de trabajadores realizará un boicot a dos de los productos más emblemáticos y exportables de ese país. Así pues: Se anula la visita colectiva al cine para ver la película ABBA y nadie podrá hacerse el sueco en el trabajo. Se había pensado en otras medidas más drásticas como prohibir ligar con suecos o suecas, según los gustos sexuales de cada uno, pero fue descartada por el colectivo masculino de los trabajadores (sic).
En una nota pública, el comité organizador de la regata lamenta lo sucedido y desea que en poco tiempo el Santa Eulalia vuelva a surcar los mares en busca de nuevas aventuras. Mientras tanto, el personal del museo se afana por arreglar los desperfectos. En la fotografía de más abajo se pueden comprobar los efectos de un abordaje a todas luces punible.