¿CÓMO EXORCIZAR TU CASA?
Si sigues estas premisas te aseguro que ni los cazafantasmas podrían hacerlo mejor que tú.
1. AFRONTAR TUS DEMONIOS. Lo primero. Querrás saber si tu casa está, en realidad, poseída (serás un imbécil si la exorcizas sin que haga falta). Si la cabeza de tu pareja empieza a girar 360 grados es un buen síntoma, pero según el exorcista yanqui Chris Ward, las primeras señales de que tienes un fantasma son las luces que se encienden y apagan sin explicación (si vives en Barcelona eso no significa que tengas polstergeist), objetos que se mueven o vuelan, pisadas o ruidos de gemidos (si la autora de estos es tu chica, olvídalo; si las paredes de tu casa son muy delgadas, no nos vale, son los vecinos que están follando).
2. GALLO Y GATO. En el Talmud y en los textos sumerios, ya se habla de la posesión demoníaca. En el primero, por ejemplo, se dice: “Quienes deseen percibir las huellas del demonio, que esparzan cenizas alrededor de su cama. A la mañana, se verán huellas de un gallo” (es un poco engorroso y limpiarás cenizas durante semanas). Un texto sumerio dice: “Para ver al demonio, coger la planceta y la cría de una gata negra, quemarlas, pulverizarlas, manchar los ojos con la mezcla y se le verá” (si haces eso tendrás dos problemas: uno, te van a escocer los ojos un huevo; dos, los de la Protectora de Animales te van a joder peor que el diablo).
3. SANTO VARÓN. Cualquiera puede practicar un exorcismo. Pero con cuidado: en 2006, un tipo de Rhode Island fue a la cárcel tras hacerle un agujero a su suegra en el esófago con dos crucifijos de acero durante un precipitado exorcismo. Haz ayuno tres días antes y también mientras haces el ritual, pero abastécete de sal, aceite y agua bendita; los necesitarás para ungir los muros del lugar maldito y romper así el poder del demonio (ver paso 4).
4. BAÑOS DE LODO. Mientras blandes una cruz y esparces el agua bendita, sal y aceite di: “Yo te exorcizo, espíritu impuro, en nombre de Dios Padre Todopoderoso, y en el nombre de Jesucristo, Su Hijo, nuestro Señor y Juez, y bajo el poder del Espíritu Santo, para que te marches de este lugar de Dios”. Luego, humedece tus manos con babas y colócalas sobre la pared diciendo: “Sé degollado, sé maldito, destrozado y prohibido, hijo del lodo, hijo del impuro, hijo del barro”. Sé fiel al texto o no funcionará.
5. TOQUE PERSONAL. Si todo va bien, cuida de tu familia y amigos: es ahora cuando los diabólicos huirán de la estancia y de la casa y buscarán un punto de apoyo en tus colegas humanos. ¿Cómo averiguarlo? Tus amigos hablarán lenguas desconocidas, harán cosas extrañas y exhibirán una fuerza desproporcionada respecto a su edad (no confundir con los efectos de una borrachera ni de otras drogas). Agarra la nariz y las orejas del poseído, suéltale el rollo de “hijo del lodo” de arriba y conmínale a renunciar a Satán.
6. ... Y REPITE. Continúa sin parar las oraciones durante dos horas. El exorcista ordenará al demonio que indique el día y la hora de su marcha, y qué señal dará de que se ha ido. El demonio repite tres veces su nombre antes de irse, pero también podría fingir su despedida, por lo que sigue durante dos o tres días con las oraciones para asegurarte. Cuando se vaya, da gracias a Dios por la liberación... ¡y pide que te mande a algún santo amigo que te ayude a limpiar la sal y el aceite!