OCTOPUS
La dirección está que se sale. La llegada de cuatro nuevos equipos de receptores/emisor para grupos, que se suman a los cuatro antiguos que siguen operativos, ha permitido a la cúpula pensante frotarse las manos primero, y lanzarse a la cuenta de la vieja después.
Como si de un problema de matemáticas de la vieja escuela se tratara, el planteamiento, según los jefes, reza tal que así:
"Un señor, «R», tiene cuatro equipos de audio formados por 35 emisores cada uno. Otro señor, «P», le regala cuatro equipos nuevos con 35 emisores más en cada uno de ellos. Si «R» es jefe, y «P» también:
a) ¿Cuántos equipos podrán repartir los pringados de abajo cada hora?
b) ¿Cuál es el número total de alumnos/jubilados/similares que podrá disfrutar de emisores cada hora?"
Cabe destacar que la pregunta tiene su intríngulis. La lógica aplicada al buen funcionamiento del museo redundaría en una cifra que nada tiene que ver con la solución correcta del problema. La trampa está en el enunciado, concretamente en la parte que dice "Si «R» es jefe, y «P» también".
Realizada la aclaración, la respuesta correcta es la siguiente:
Cada hora:
a) Se pueden repartir ocho grupos (cuatro antiguos + cuatro nuevos).
b) El número total de usuarios que puede disfrutar de emisores de grupo cada hora es de 280 (8 equipos X 35 emisores por equipo = 280 emisores).
Pero para que este problema pueda aplicarse a la vida real sin alterar el resultado final, las mentes alienadas de los subordinados que a este museo dedicamos parte de nuestra existencia, entre las que me cuento, han llegado a la conclusión de que en el planteamiento deben introducirse algunas variables más.
De este modo, el encabezado del problema debiera enunciarse tal que así:
"Un señor, «R», tiene cuatro equipos de audio formados por 35 emisores cada uno. Otro señor, «P», le regala cuatro equipos nuevos con 35 emisores más en cada uno de ellos. Ante el súbito y repentino aumento de equipos disponibles, «P» decide negociar una serie de convenios ventajosos para sus empleados con tres empresas diferentes. Los convenios son los siguientes:
1. CONVENIO CON CORPORACIÓN DERMOESTÉTICA: Todos los empleados que acrediten debidamente su adscripción a la plantilla fija del Museu Marítim tendrán un 90% de descuento en el tratamiento OCTOPUS, consistente en implantes de brazos y manos biónicos hasta un número máximo de seis por persona. De este modo, quién así lo desee, podrá tener ocho brazos en lugar de los dos habituales.
2. CONVENIO CON ADOLFO DOMÍNGUEZ S.A.: Adolfo Domínguez se compromete a rediseñar las camisetas, blusones, pullovers y abrigos de los uniformes del Museu Marítim para que, en caso necesario, tengan ocho mangas en lugar de las dos habituales. A cambio, cada año podrá gozar de las instalaciones del museo en un número máximo de dos ocasiones para realizar los desfiles y presentaciones que crea convenientes, sin que sea obligatoria la presencia en los actos de Etoó.
3. CONVENIO CON FARMACÉUTICA BAYER Y LABORATORIOS CUSÍ: Farmacéuticas Bayer y Laboratorios Cusí se comprometen a enviar, de forma totalmente gratuita, un cargamento bien provisto de Aspirinas e Ibuprofeno, respectivamente, al Museo Marítim de Barcelona para aliviar las jaquecas que aquejarán a los asistentes y demás personal que pulula por la entrada y las salas del museo, provocadas por las aglomeraciones de púberes chillones. Como contrapartida, ambos laboratorios disfrutarán de la cesión gratuita de la sala Comillas para organizar seminarios y simposios siempre que tengan necesidad, y que acojan a sus directivos de todo el mundo para que tomen un refrigerio antes de pasarse por el Bagdad y/o algunos de los centros de masaje más reputados de la Ciudad Condal.
A tenor del aumento en la plantilla de trabajadores con ocho brazos correctamente uniformados y sin ataques repentinos de migraña excusables, capacitados para atender a más de una escuela a la vez, y teniendo en cuenta que «R» es jefe, y «P» también:
a) ¿Cuántos equipos podrán repartir los pringados de abajo cada hora?
b) ¿Cuál es el número total de alumnos/jubilados/similares que podrá disfrutar de emisores cada hora?"
Como cualquiera en sus cabales podrá comprobar, ahora sí la respuesta, además de correcta, es perfectamente viable y funcional.
¡Me muero de ganas que mi mujer vuelva a llamarme "pulpo", esta vez sí con todas las de la ley!