Ligar con italianas
CONSEJOS DE VERANO
Cap 1. Ligar con italianas
La vida sigue su curso sin el menor rubor, los años van pasando atroz y velozmente y, en poco tiempo te encuentras casado y con hijos. ¿Qué ha pasado con esa vida de soltería sin ataduras donde los excesos de todo tipo eran moneda corriente y las juergas parecían no tener fin?
A finales de julio, en uno de esos días en que nos tostábamos al sol con unos amigos de hace más de veinte años, se empezó a hablar de los ligues de verano. A algunos nos parecían cosas de una vida pasada y, después de unas cuantas cervezas, pensé en hacer un escrito con recomendaciones basado en mis experiencias. La intención es repasar la geografía europea que he conocido, empezando por una de la más cercana a nosotros: la italiana. Así que, pese a que los tópicos y las generalizaciones son horrendos, este es el primero de unos cuantos capítulos; le seguirán otros, todo dependerá de la productividad robada a las horas de siesta de este mes de agosto que acaba de empezar.
Tener en el currículo de ligues a una chica nacida en Italia siempre sube puntos, aunque sólo sea por el mito de haberse enrollado uno con alguna de la tierra de Claudia Cardinale o Monica Bellucci... En realidad, sin embargo, los italianos no existen, sino que la población de La Bota es un gran popurrí donde se unen piamonteses, lombardos, calabreses... Vamos, que cada uno de ellos es todo un mundo; las excepciones más notorias son, con todo lo que ello significa, las galaxias de Nápoles y Sicilia... cuya idiosincrasia supera con creces a la de cualquiera de las otras italianas (con la familia incluida, claro).
Apasionadas, con estilo, esculturales, atractivas, sexys, desconfiadas, individualistas, románticas, se definen a sí mismas como buenas amantes y se consideran aventureras sexualmente. Así que ya sabéis, si va a Italia este agosto (aunque no hace falta ir en verano; incluso es mejor a partir de octubre), puede que estos consejos os sirvan de algo para diseñar vuestras estrategias...
Algunas de las cosas que aprendí que tenían en común casi todas las italianas eran que muchas de las que conocí deseaban tener sexo en un avión y soñaban con acostarse con un chico con el que se llevaran más o menos 10 años. Si os fijáis, os mirarán primero a los labios, pasando a los ojos y a vuestro culo. Prefieren siempre un hombre que sea normalito (o incluso feo), pero bueno o muy bueno en la cama. Odian que se utilice un lenguaje explícitamente sexual en las conversaciones entre amigos. Bastantes de las que conocí reconocían que su hábito de pensar en el sexo interfería muy a menudo en su trabajo. Una cosa mala es que pueden sufrir ataques de celos en cualquier momento y montarte un numerito (no tienen, eso sí, ni punto de comparación con los ataques de celos de chicas de otras latitudes, pero eso es otro capítulo).
PIAMONTE
Son reservadas, muy dignas y ligeramente vanidosas (consecuencia de la larga influencia francesa). Como la mayoría desciende de las tribus germánicas, os encontraréis mujeres de piel clara, rubias y ojos azules.
Hay que tratarlas con tacto, elogiándolas en su justa medida (recordad lo de su vanidad). Utiliza la palabra y reblandécelas poco a poco. Son duras de roer, así que deberéis invertir como dos semanas para llevároslas al huerto.
El peligro es que caigáis en lo vulgar. Como os paséis de listillos y queráis acelerar la historia con alguna mano larga, sobadita o piropos muy exagerados, os llevaréis una buena torta. Para eso, las piamontesas no se cortarán jamás.
EMILIA ROMANA
Son tremendamente competitivas, aunque sin tapujos. En la región de la mortadela (algún tópico tengo que sacar), caben todo tipo de excesos, como se aprecia en uno de los centros de veraneo más importantes, Rimini, como un Benidorm italiano...
Como son competitivas, retarlas a algo, como una carrera en coche o moto. Queda un poco James Bond cutre, pero si las ganáis se quedarán tan picadas que no tendrán más remedio que volver a verte. Después, hay que dejarlas ganar; ¡veréis qué triunfo obtendréis más tarde!
El peligro es que en una conversación te muestres mejor que ellas en todos los aspectos. Te despreciarán y pasarán de ti. Hay que recordar algo importante: NADIE ES MEJOR QUE ELLAS.
VÉNETO
Mi región favorita. Cada año intentaba escaparme para saborear sus productos. Son muy dulces, amables y se dejan llevar por el romanticismo, aunque tienen un respetuoso temor a la autoridad. Su físico tendrá en ocasiones rasgos germanos y eslavos, por la ocupación austriaca.
Debéis despertar su lado maternal. Os debéis mostrar sensibles, que os preocupáis por lo que les pasa a ellas, con cierta debilidad y muy, muy románticos.
No debéis caer en los tópicos. No les gusta nada que las saquéis a dar una vueltecita en góndola ni que escaléis su balcón para cantarles un aria. Han superado eso con creces. En cambio, tener sexo en uno de los trenes que cruzan su región o poder montarse un trío son uno de sus fantasías más deseadas.
LOMBARDÍA
Como herencia de la cercanía germana, son muy eficaces. Se fijan mucho en la apariencia exterior del ragazzo: les encanta que tenga la mejor ropa, un buen coche (si puede ser, de lujo), la moto más rápida...
No debéis ir con chiquitas. Conseguid un traje de Armani y un Ferrari (alquilar ambas cosas no resulta tan caro aunque no comeréis durante una semana). Caerán en vuestros brazos.
El peligro es que vayas de mandón con ellas, también en la cama. Las lombardas lo tienen todo claro; no las vais a poder dar gato por liebre.
TOSCANA
Muy orgullosas de su pasado y su cultura renacentista, las toscanas son mujeres clásicas, más bien tirando a conservadoras y reacias a las juergas nocturnas con desconocidos.
Debéis prepararos bien con una espléndida guía de viajes o estudiando su cultura. Cuando estéis con la chica en cuestión, pasead por la región y comentad las excelencias del paisaje, los monumentos, los cafés... Si no sois intelectuales, deberéis saber haceros pasar por uno de nosotros...
El peligro es que vayáis tan de intelectuales que acabéis siendo un pedante de los cojones. Y cuidado con la lengua: el italiano estándar (que no el mejor) que se estudia y se habla en todo el país de manera oficial es la de la población toscana, precisamente.
LAZIO
Uff... ¿qué decir de ellas? Son muy agresivas y algo bordes cuando quieren (casi siempre). Aún conservan el mal genio de sus antepasados, quizá por el hecho de haber sido los amos de medio mundo.
Con mucho cuidado, invitadlas a comer; pero no te quejes si ellas te llevan en coche por la ciudad a 150 por hora saltándose los semáforos y, si se ríen de ti, de lo que haces y dices. Aguanta como un estoico sus imbecilidades, ya que el premio es casi insuperable.
El peligro es que a todas las pruebas que os vayan poniendo saltéis como un tigre. Sin lugar a dudas, acabarán abofeteándoos, insultándoos y cerrando todos los caminos que llevan a Roma.
CAMPANIA
Muy amigables y pasionales, pero autosuficientes, aunque podéis encontraros con la tradicionalmente reprimidas, que las hay. El vivir en la oveja negra de las ciudades italianas hace que se las arreglen en todo tipo de situaciones curiosas (eso merece un extenso escrito aparte).
Algo que deberéis tener en cuanta tanto con estas chicas como con las sicilianas es que debéis acercaros con cuidado: debéis dejaros llevar. Ellas darán el primer paso, pero debéis haceros querer. Has de ser el mejor amigo, y ellas cruzarán el Rubicón y lo que haga falta. En Nápoles hay muchas palabras españolas, tanto castellanas como catalanas, fruto de la larga dominación de ese territorio por la Corona Aragonesa primero, y los Borbones después... Algo positivo es que, al ser diferente de todo lo que las rodea, ellas se fijarán en ti.
El peligro es que intentéis ser su padre, que establezcáis una relación de dependencia con alguna de ellas o que os paséis hablando sobre política: odian el tema.
SICILIA
Aunque puede que os parezca otro penoso topicazo, todavía hoy (hace unos años por lo menos), muchas de ellas son temerosas de las relaciones sexuales con desconocidos y defensoras de la virginidad por su catolicismo y por las influencias islámicas sobre su cultura.
Yo no me comí ni un rosco allí las primeras semanas. Como no tengáis intenciones serias con ellas, olvidaros. Relacionarse con una siciliana es cargar con la familia entera. Haceros cargo... Hay, por eso, una creciente corriente entre las más jóvenes: romper con ese lastre, tanto por ellas mismas, para gozar del sexo sin prohibiciones, como para cambiar la visión que tienen dentro y fuera de su isla de su cerrazón ancestral.
El peligro es saltarse todas las normas. Si os lleváis a una a la cama, mejor que no se entere ni su padre ni ninguno de sus hermanos, primos o tíos. ¡Ni su gato debe saberlo! Si eso ocurre, debéis salir como alma que lleva el diablo y agarrar el primer avión o ferry que encontréis. Os lo digo muy en serio. Cuando fui, ese año se registraron más de 1000 crímenes pasionales (le maté porque se cepilló a mi hija); Otras cosas importantes (si la chica no es de las modernas): nada de drogas, lo justo de alcohol, olvidaros del sexo pornográfico y de las apuestas.
Y, para terminar, un pequeño jueguecito en forma de test chorra. Si lo superáis, estaréis listos para fare l’amore.
1.- La mujer italiana os sugiere...
a) Pasión y sensual agresividad.
b) Serenidad y clasicismo sexual.
c) Pizza.
2.- En Roma, lo primero a visitar será...
a) El Foro.
b) La Plaza de España.
c) El Panteón etrusco.
3.- Para invitar a una italiana escogéis...
a) Lambrusco.
b) Chianti.
c) Champagne de Bolonia.
4.- En la Fontana di Trevi se bañó...
a) Anita Ekberg.
b) Gina Lollobrigida.
c) Sofía Loren.
5.- ¿Un tema para conversar y buen paso para ligar con una italiana?
a) La donna é mobile.
b) Gloria, de Umberto Tozzi.
c) Crónicas satíricas venecianas, de Lord Byron.
6.- ¿Y una película?
a) Roma Città Aperta.
b) La guerra de las Galias.
c) Matrimonio a la italiana.
7.- El mafioso italiano más famoso es...
a) Al Capone.
b) Lucky Luciano.
c) Al Pacino.
8.- Las italianas tifosi, en general, adoran a...
a) Paolo Maldini.
b) Gabriel Omar Batistuta.
c) Christian Vieri.
9.- ¿A quién os llevaríais a la cama?
a) Manuela Arcuri.
b) María Grazia Cuccinota.
c) Martina Colombari.
RESULTADOS
Anotad cinco puntos por cada respuesta a, tres por cada b y uno por cada c.
De nueve a veinte puntos: Lo único que debéis llevaros a Italia es la cámara de fotos. Tened la seguridad que las únicas italianas que veréis serán las que fotografiéis. Patético.
De veintiuno a treinta y cinco puntos: Estáis curtiditos, pero como no os informéis mejor del asunto y no planifiquéis mejor la estrategia, aunque seáis unos adonis, os vais a quedar con las ganas.
De treinta y seis a cuarenta y cinco: ¿Os habéis planteado que la mujer de vuestra vida debería ser una italiana? Dominas a la perfección. ¡Ánimo, no debéis dejar pasar ni una!