LA LIGA MARCA DINAMIZA EL MUSEO
En los últimos años el mundo de los Recursos Humanos ha sufrido una gran evolución. Y no me refiero a que en la biblioteca se pueda leer el libro Inteligencia Emocional. Los teóricos y dinamizadores de empresas, sobre todo anglosajones, se han dedicado a alabar y promocionar las bondades de la práctica de actividades deportivas de todo tipo como elementos cohesionadores y motivacionales para el grupo. No había mejor manera de motivar a los trabajadores que llevarlos a atravesar barrancos en tirolinas, a dispararse bolas de pintura o a pasar tres noches de supervivencia en el bosque. Eso funcionará muy bien en Estados Unidos o Inglaterra, pero en España existe un cierto riesgo porquees muy probable que los subordinados piensen más en tirar a sus jefes por el barranco, en sacarles un ojo con un bola de pintura o en abandonarlos a su suerte en los Monegros.
Ahora no esperéis que os hablemos de alguna iniciativa de ese tipo llevada a cabo por nuestro departamento de ¿Recursos Humanos? (RRHH). Pero sí lo vamos a hacer de La Liga Marca, de la que forman parte compañeros de tres departamentos diferentes, y que ha conseguido mejorar, de alguna forma, el ambiente de trabajo entre ellos. Eso sí, a veces la risa va por barrios y los lunes pueden llegar a ser muy duros según cómo les haya ido el fin de semana.
Hay varias teorías sobre el orígen de este juego pero nos quedaremos con alguna de las más fiables. Algunos historiadores certifican la presencia de este juego en tiempos de Abrahán en su huida hacia Egipto. Se cree que algunas de las tribus que participaron en ese viaje, los Ismaelitas, amenizaban los ratos muertos con un juego llamado "Am-Arca". Se trataba de escoger cinco cabras y ver cuáles daban más leche. Sus descendientes se acabaron instalando siglos más tarde en Sodoma y decidieron abandonar tan estúpido juego por otros más placenteros.
Hay otra corriente historicista que lo sitúan en la Edad Media. Según estas teorías, fueron algunos monjes Jesusistas y Domincanos, con indumentaria de color blanco, los que adaptaron las reglas a los nuevos tiempos y le dieron un nuevo impuslo. Ahora se escogían equipos de campesinos y ganaba aquel que tuviese los más rápidos y productivos trabajando sus tierras. Aunque había muchas bajas por defunción, se podían realizar múltiples cambios sin tener que esperar al mercado de invierno.Y llevados por un afán evangelizador, exportaron la "Marka" a las tierras frías del norte donde los Blasones, gentes muy pintorescas, le dieron un nuevo impulso.
En los últimos años, se han descubierto restos arqueológicos cerca del Llobregat donde pudo existir una tribu de carácter poligámico, los Tiqui-Taca, que pudieron jugar a algo parecido a la Liga Marca actual. En esa misma excavación se encontró una placa escrita en latín con una inscripción: Cornelius, que bien pudo ser el nombre de uno de los jugadores, aunque este extremo esté por confirmar.
En todo caso, hay que quedarse con la primera parte de esta información, la más verídica. Al fin y al cabo, las teorías explicadas más tarde no dejan de ser fantasías sobre algo tan banal como un juego en el que participan varios compañeros.